Solemnidad de Pentecostés.
Ciclo B
23 de mayo de 2021

Pentecostés. El Greco
Vayan por todo el mundo,
anuncien la Buena Noticia a toda la creación
.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 26-27; 16, 12-15
Durante la Última Cena, Jesús dijo a sus discípulos:
Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio».
Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: «Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes».
Palabra del Señor
.
Queridas hermanas y queridos hermanos:
Los seres humanos siempre tuvimos necesidad de encontrar la explicación a todo lo que nos sucede. Necesitamos saber el porqué de lo que ocurre. Es así como en un momento de la historia se recurrió al pensamiento mágico: el hombre manejaba a los dioses, entonces había que agradarlos para conseguir lo que querían. Determinados ritos debían producir lo esperado: la lluvia, la cosecha, el castigo o el perdón de Dios. En otro extremo, le adjudicamos todo a Dios, todo lo que sucede es su voluntad y pareciera que los hombres no tenemos ninguna responsabilidad en lo que pasa. Vivimos, como humanidad, la gran tentación del racionalismo y el positivismo. La razón todo lo explica y sólo existe lo que el hombre puede comprobar por ella. Es el fundamento de la ideología como el conjunto cerrado de pensamientos que da respuesta y fundamenta todo. Desde esta actitud ideologizada, el pensamiento se torna más importante que la persona y, muchas veces, para imponer un pensamiento, destruimos personas. Quizá, como reacción a esto, hoy vivimos la exaltación del sentir. La verdad está en lo que te dicta el corazón.
El discípulo de Jesús no niega, por supuesto, el actuar de Dios en la historia de los hombres ni la libertad de los hombres para abrirse a ese actuar. Tampoco el valor de la razón ni el valor del sentimiento, como fundamentos y motivadores del actuar humano. El Evangelio que meditamos hoy nos invita a dejar entrar al Espíritu Santo en nuestros pensamientos y sentimientos. Dejarnos iluminar por Él y dejar que sane y ordene nuestro sentir.
Querer entenderlo y explicarlo todo desde nosotros es caer en la tentación de querer ser dioses. Y desde esta deificación del ser humano, el hombre es el que determina lo que está bien y lo que está mal, no hay un orden creatural que lo precede.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad. Ser cristiano, discípulo de Jesucristo, implica, necesariamente, empezar a entender las cosas desde Dios, desde su mirada y pensamiento.
Nos dice Jesús: Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. La Verdad proviene del Padre, la Verdad es Jesucristo (Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida). El Espíritu Santo nos lleva a la comunión con Jesucristo y, por eso, a la comunión con la Verdad. El Padre es el creador y el fundamento de todo lo que existe. Sólo en Él está la Verdad.
La palabra paráclito significa el que nos defiende, el que vela por nuestros derechos, por nuestro bien, el que nos cuida. Esta verdad, que el Paráclito nos comunica, llena de sentido nuestra existencia. Mirar la vida desde Dios nos lleva una comprensión mucho más profunda y significativa de la realidad. Precisamente, el hombre espiritual es el que mira la vida desde el plan de Dios y deja que Dios, en medio de la oscuridad, lo vaya llevando a dar los pasos que cada día tiene que dar.
Celebrar Pentecostés, es actualizar en el aquí y ahora, el actuar del Espíritu Santo en nuestras vidas. Es abrirnos a sus dones y dejarnos llenar de Él. Hoy el Espíritu paráclito vuelve a descender sobre nosotros, su Iglesia, su pueblo. Dejemos que Él nos introduzca a la Verdad, busquémosla con alegría, pasión y humildad. Somos servidores, no dueños, de la Verdad. Este es un tiempo especial de discernimiento, en el cual, dejándonos iluminar por el Espíritu Santo, en la oración y el diálogo fraterno, vamos abriéndonos a esa Verdad que nos hace libres y llena nuestra vida de paz.
Una bendecida fiesta de Pentecostés,
P. Rodolfo Pedro Capalozza, SAC
Centro de Espiritualidad Palotina
SALMO RESPONSORIAL Sal 103, 1ab. 24ac. 29b-31. 34
R. Señor, envía tu Espíritu
y renueva la faz de la tierra.
Bendice al Señor, alma mía:
¡Señor, Dios mío, qué grande eres!
¡Qué variadas son tus obras, Señor!
la tierra está llena de tus criaturas! R.
Si les quitas el aliento,
expiran y vuelven al polvo.
Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra. R.
¡Gloria al Señor para siempre,
alégrese el Señor por sus obras!
que mi canto le sea agradable,
y yo me alegraré en el Señor. R.