SAN VICENTE PALLOTTI, HOMBRE DE ESPERANZA

vincenzo-pallotti

Hoy celebramos los 225 años del nacimiento de San Vicente Pallotti. Le damos gracias a Dios por todo lo que nos regaló a través de su persona. De él hemos recibido un carisma, una misión y una espiritualidad que le dan sentido a nuestras vidas. Hoy, en este mundo tan paradojal y conflictivo, volvemos a anunciar la buena noticia de que todos tenemos un lugar en la misión que Jesucristo sigue realizando y realizará hasta el fin de los tiempos. Todos nosotros tenemos un lugar en el mundo en donde construimos con Jesús una historia de salvación y esperanza. Los que fuimos llamados a vivir el carisma que hemos heredado de Pallotti, volvemos a renovar nuestro compromiso de despertar la conciencia apostólica en todos los bautizados.

San Vicente Pallotti soñó con un mundo en donde la Fe en Jesucristo llegase a todas la culturas y personas, en donde esa fe madurara cada día en la vida de cada uno de nosotros. San Vicente Pallotti, desde una experiencia honda del amor misericordioso de Dios, nos transmite que amar es buscar el bien del otro y que el mayor bien que podemos ofrecer es el de la fe. Es el amor el que nos mueve a anunciar a Jesucristo. A la vez, la caridad brota de nuestra experiencia de Fe que nos lleva a descubrir en todo hombre y mujer la presencia del Señor. El encuentro con la misericordia infinita de Dios nos anima a ser misericordiosos con nuestros hermanos.

San Vicente Pallotti no habla mucho de la Esperanza. Pero fue un hombre de una serena y profunda Esperanza.

Contemplando a María, la Reina de los Apóstoles, vemos a la mujer que confió en la promesa del Señor. Ella sabía que Dios siempre cumple lo que promete. Y la espera confiada de la realización de esa promesa la sostuvo firme y serena en el dolor.

Somos hombres y mujeres de esperanza porque hemos hecho la experiencia del bien y vimos que el amor gratuito y misericordioso existe. Vimos que un mundo de fraternidad es posible. Lo vemos en tantas mujeres y hombres que hoy cuidan la vida, aun arriesgando su propia vida. Lo vemos en tantos hombres y mujeres que todos los días trabajan para que otros tengan vida.

Somos hombres y mujeres de esperanza porque hemos descubierto que nuestros anhelos más profundos nos conducen al encuentro del amor infinito y misericordioso de Dios. De Él hemos recibido la vida y hacia Él caminamos. Esperamos ese encuentro definitivo que llenará de sentido pleno nuestras vidas, haciéndonos partícipes del eterno banquete. Sabemos que Jesús, el Apóstol Eterno del Padre, llevará a la plenitud el reino del amor que ya está entre nosotros.

Esta Esperanza nos mueve al compromiso con la transformación de la humanidad, como lo hizo San Vicente Pallotti

Esta pandemia nos invita a no dejar que sean los egoístas y maquiavélicos grupos de poder económico y político los que creen un nuevo orden mundial basado en el descarte de los que a los ojos del mundo no son útiles para la producción y el avance economicista de la historia. Los que viven de la carrera armamentista y deciden quien debe morir y quien debe vivir.

Desde la Esperanza fundada en Cristo, sostenidos por la experiencia de fe y animados por el deseo de la caridad, decimos hoy, con San Vicente Pallotti que otro mundo es posible y que este se construye desde el cuidado de toda vida.

Volvemos, con Pallotti, a contemplar el Evangelio en donde el Reino se abre a todos y en donde los excluidos de la sociedad, los inútiles, a los ojos del pragmatismo y el consumismo, son llamados a sentarse a la mesa de todos y participar de la casa común.

Con San Vicente Pallotti decimos:

Quiero ser comida para los hambrientos.
Quiero ser vestido para los desnudos.
Quiero ser fuerza para los débiles.
Quiero ser bebida para los sedientos.
Quiero ser descanso para los cansados.
Quiero ser remedio y salud para los enfermos, inválidos , sordos y mudos.
Luz para los ciegos del cuerpo y del espíritu.
Vida para los que están muertos para la Vida de la Gracia.

Les deseo a todos, una bendecida fiesta de San Vicente Pallotti.

P. Rodolfo Pedro Capalozza, SAC
Centro de Espiritualidad Palotina