Audio del comentario al Evangelio
Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo.»
…La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. (Mt 2,1-12)
La Epifanía es la celebración de la manifestación de Dios al mundo. En Jesús de Nazaret se hace visible a los hombres hasta el extremo de asumir nuestra humanidad. Dios se hizo hombre para que los hombres podamos ver y conocer a Dios.
San Vicente Pallotti organizaba en Roma el Octavario de la Epifanía, en el cual se predicaba, rezaba y se celebraba la misa en los diferentes ritos de la Iglesia. Señalando así la dimensión universal de la manifestación de Dios al mundo. Vino para que todos los pueblos y naciones, hombres y mujeres de las diversas culturas, conozcan el amor de Dios.
