Nuestro saludo a todos los catequistas.
Que el Señor los siga animando en su misión evangelizadora y que puedan vivir con alegría su ser discípulos misioneros del Señor. Recemos por los catequistas que en lugares de persecución juegan su vida al servicio de Jesús y por aquellos que hacen presente la Palabra en las periferias existenciales, abriendo nuevos caminos de anuncio del Evangelio. Demos gracias a Dios por la fidelidad de aquellos que perseverantemente transmiten la fe en nuestras parroquias y colegios. Agradezcamos a Dios por aquellos hombres y mujeres que nos transmitieron el don de la Fe y nos ayudaron a crecer en ella.