JUEVES SANTO: Celebramos la Cena del Señor en la que:
- Nos entrega el mandamiento del amor: Ámense como yo lo he amado.
- Nos deja la eucaristía, su Cuerpo y su Sangre, su Persona, entregada por amor.
- Nos deja el sacerdocio ministerial, a través del cual se hace presente en la eucaristía y nos entrega su perdón en el Sacramento de la Reconciliación.
VIERNES SANTO: da la vida por amor a nosotros. Nos amó hasta el fin.
SÁBADO SANTO: la Iglesia permanece en silenciosa oración, junto al sepulcro del Señor, en espera de la resurrección.
SÁBADO DE GLORIA Y DOMINGO DE PASCUA: Celebramos el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el egoísmo, del perdón y la paz sobre el odio y la violencia. Renovamos nuestro bautismo, resucitando con el Señor a una vida nueva. La luz pascual inunda nuestra existencia. La resurrección llena de sentido nuestra vida y nuestra muerte, se abre el camino de la eternidad.
