Jn 20, 19-31
Jesús, antes de partir, nos prometió tres cosas:
- la paz
- la alegría
- el don del Espíritu Santo
“Yo les dejo la paz, les doy mi paz”. “Tendrán una alegría que nadie les podrá quitar”. “Les enviaré otro paráclito… el Espíritu Santo”
En su aparición a los discípulos, lo primero que hace es transmitirles esa paz. Ellos se llenaron de alegría cuando lo vieron. Luego, sopla sobre ellos y les comunica el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo hace madurar en nosotros el don de la fe.
La fe nos permite un conocimiento mayor de Jesús que el que pueden darnos nuestros sentidos; por eso Jesús dice: ¡Felices los que creen sin haber visto!
Abrámosle el corazón al Espíritu Santo que Cristo resucitado nos quiere comunicar a todos nosotros en este tiempo pascual.
¡Un bendecido domingo en tiempo pascual!
